



Los días 7, 8 y 9 de
mayo se celebró en el
viejo cauce del Turia
(con la amplia presencia
de colectivos sociales,
artesanos y agricultores
ecológicos de todos los
años) la XVII Feria
Alternativa de Valencia,
una de las más antiguas y
participativas de cuantas
se celebran en territorio
español.
Ese carácter autogestionario que todavía mantiene
esta feria, impone mucho trabajo a los organizadores
(el colectivo Calidoscopio) y crea alguna
contradicción en su desarrollo: hegemonía de
lo comercial sobre lo social, presencia de bebidas
y bebedores ajenos a la
propia feria, dificultad de
conciliar espíritu festivo
y descanso de los feriantes,
etc. Como novedad
muy positiva: la edición
de una revista sobre la
feria, con artículos e
informaciones referentes
al agua, los alimentos
biológicos, la defensa de
la huerta, etc.
Pese a estos problemas, que son los mismos
desde ediciones anteriores, la Feria Alternativa es
un espacio de encuentro a mantener y una ocasión
para que colectivos como nuestro Ateneo demos
testimonio de que existen otras formas de vivir, de
trabajar, de comer y de pensar.