

Inscrito como «Grupo Cultural Literario Estudios» el 19 de junio de 1984, con sede social en c/Garrigues, 1, 4ª M


Versos del año 84, ya en tareas para el Café Literario (aportación de Juan Valero)





Miguel Íñiguez, «Enciclopedia histórica del anarquismo español», Tomo II, pág. 344














1986

«Hilos Rojinegros. El movimiento libertario en Valencia en el posfranquismo (c. 1968 – c. 1990)», de Vicent Bellver, 2021:


«Si Volem», publicación precursora de la revista «Al Margen», 1988-1990:
Inscrito como «Grupo Cultural Literario Estudios» el 19 de junio de 1984, con sede social en c/ Garrigues, 1, 4ª M


El final de los 70 fueron convulsos. Los años posteriores a la caída de la dictadura estuvieron marcados por una explosión de luchas y creatividad: huelgas y protestas, pero también fanzines y contracultura. Una realidad que, demasiado a menudo, los medios de comunicación no querían recoger o, si lo hacían, era para ridiculizar y criminalizar. «Era necesario crear nuestros propios medios de expresión«, explica Manolo Gallego, uno de los fundadores de Ràdio Klara. La decisión se tomó a finales de 1979, en unas jornadas culturales celebradas en el desaparecido cine Alameda, organizadas por una de las ramas de la recientemente escindida CNT.
El proyecto se preparó minuciosamente. «Estuvimos casi tres años de análisis, documentos, estatutos y la activación de recursos económicos», continúa Gallego, pero, finalmente, en marzo del 1982 Ràdio Klara levantaba su antena en la azotea de una vivienda particular de Montcada (municipio al norte de València) y empezaba sus emisiones.
Los inicios no fueron fáciles. Sufrieron tres cierres, el primero con la UCD todavía en el gobierno y los otros dos ya con el PSOE. «Después ya vieron que esto no servía de nada, porque aunque nos confiscaran o precintaran los equipos, nosotros volvíamos a emitir. Al final nos dejaron por imposibles y nos toleraron», recuerda Gallego.
Otro de los fundadores, Aniceto Arias, incide en que «Ràdio Klara no nacía con vocación de marginalidad sino que, conscientes del papel de los medios de comunicación sociales en las sociedades modernas y al servicio de quien están, se pretendía una auténtica alternativa de comunicación radiofónica que se proyectara hacia el futuro».
Y realmente cumplieron. Desde un principio, Ràdio Klara no solo se convirtió en la voz de los colectivos libertarios y contestatarios valencianos, como por ejemplo el Grupo Ecologista Libertario, el Movimiento de Objeción de Conciencia o la Casa de la Dona, además de la misma CNT, sino que también fue la vía de difusión de la rica vida contracultural de una ciudad que vivía su propia «movida». De hecho, la radio se financiaba organizando conciertos con el nombre de Movida Musical Ràdio Klara, que contaban con la participación de bandas como La Resistencia o Carmina Burana.
«Todo esto movía mucha gente y era despreciado por los otros medios. El programa Al loro por la cara pinchaba estos grupos y tenía una audiencia enorme», continúa Gallego.
También el mundo literario o artístico utilizó a menudo los micros de la radio, que emitía en directo las tertulias literarias de la librería Cavallers de Neu, que, como el cine Alameda, también ha desaparecido. «Para poder hacerlo, teníamos que montar la antena en la azotea de la casa, que estaba hecha polvo y casi se hundía», recuerda el histórico activista.
También emitió uno de los primeros programas de temática LGTBI –cuando ni siquiera se llamaba así-: La pinteta rebel, conducido por algunos de los más históricos activistas gays de la ciudad. Desde entonces, Ràdio Klara no ha dejado de difundir toda la actividad alternativa, social o cultural, valenciana: la eclosión punk, la campaña contra la OTAN, la insumisión, los primeros grupos de música en valenciano, hasta el 15M y la Primavera Valenciana.
«Se hace imprescindible el reconocimiento a la audiencia, especialmente a aquella que, con su aportación, ha contribuido, de una manera definitiva, al sostenimiento económico de Ràdio Klara durante estos 40 años», apunta Aniceto Arias.
Con la consolidación del proyecto, y una vez superados los intentos de cierre, empezó a plantearse su regularización. «Insistimos en la regulación. Nos quejábamos tanto que al final éramos amigos de los funcionarios que llevaban el tema«, explica Gallego.
Finalmente, consiguieron arrancar al gobierno de Joan Lerma –quien tenía como asesor en políticas de comunicación a un joven Ximo Puig- una ley de licencias para «radios culturales».
Las beneficiadas fueron tres, una por provincia. Radio Escavia, en Segorbe, que era una emisora sin trasfondo político; una radio educativa de los jesuitas en Ibi, y la misma Ràdio Klara en València. «Era una fórmula porque no pudieron decir que regalaban licencias a los anarcos estos«, asegura Gallego divertido. Una legislación que es la más avanzada del Estado en la materia y que nunca ha sido replicada en ningún otro territorio.
En la era del boom del podcast, a Ràdio Klara le faltan las voces jóvenes. «Esta es nuestra urgencia principal ahora mismo«, reconoce Manolo Totxa, una de las personas más activas en el proyecto actualmente. Y no es por falta de adaptación a las nuevas tecnologías. De hecho, Ràdio Klara fue de las primeras emisoras en España en emitir en directo por internet y mantiene una constante actividad en las redes, donde cuelga la mayoría de sus programas.
«El problema no es tanto el podcast –continúa Totxa- que nos permite conseguir contenidos de altísima calidad, como el modelo organizativo. Mucha gente prefiere hacer su programa de forma autónoma, y entonces se pierde todo el espíritu comunitario que la radio ofrece«.
Esta falta de gente joven se refleja también en la audiencia. Con unos 100.000 oyentes habituales en FM, sus datos son muy buenos. Además, la cifra se multiplica en momentos de tensión informativa, como por ejemplo con la guerra de Ucrania y, todavía más en momentos de conflicto local, como por ejemplo durante la revuelta estudiantil conocida como la Primavera Valenciana.
«La gente nos llamaba y nos explicaba lo que estaba pasando en directo. La radio es un medio muy dinámico y permite hacer estas coberturas muy ágiles e inmediatas». Aun así, reflexiona Totxa,»si la mayoría de programas los hace gente muy mayor, su audiencia tenderá a tener su edad, por las temáticas, el lenguaje y los intereses que transmiten».
https://ladistri.cgtpv.org/radio-klara-40-anos-de-utopia-libertaria-en-las-ondas/




¿1985? Una asamblea de Radio Klara en Al Margen de la calle Baja. La pancarta tapa la puerta de la biblioteca. La foto es de Roberto Vizcaíno.


1986










«El Hilo Rojinegro. Experiencias libertarias en la España posfranquista (València, c. 1968-1990)» Tesis Doctoral de Vicent Bellver, diciembre 2018.


1992

1984

1985



Revista Al Margen nº 33, Primavera 2000

Dossier sobre el golpe autoritario en Radio Klara, 18 diciembre 1999:




«El Hilo Rojinegro. Experiencias libertarias en la España posfranquista (València, c. 1968-1990)» Tesis Doctoral de Vicent Bellver, diciembre 2018.


«Rutes per la València Anarquista» de Francisco Collado Cerveró.


6 de enero 1979. En la mesa, de izquierda a derecha: Pérez Lance, Antonio Pérez, Federica Montseny, Luis Lozano, Gus y (de pie) Garcieta.































«El Hilo Rojinegro. Experiencias libertarias en la España posfranquista (València, c. 1968-1990)» Tesis Doctoral de Vicent Bellver, diciembre 2018.

11-23 noviembre 1980.
1a semana cultural CNT-AIT – Ficedl – Affiches

Revista Bicicleta nº 38, abril 1981

Revista Bicicleta, nº 40, junio 1981


21-28 junio 1985.

Foto de «Rutes per la València Anarquista» de Francisco Collado Cerveró.



¡VOTA P.A.R.R.Ú.S.!
Define el diccionario: Bufón.- persona que vivía en un palacio dedicada a hacer reír a los reyes, señores, cortesanos, etc., con sus chocarrerías y agudezas.
Una tibia definición para quién poseía en sus manos un poder mucho más grande de lo que se piensa, el bufón tenía a su favor una bula que le permitía faltarse con sus benefactores hasta lo indecible, eran quienes recordaban a sus señores su nada dudoso origen terrenal, por mucho que ellos se invistieran de herederos y descendientes de todo tipo de dioses.
En 1976 en la ciudad de Valencia se dio un fenómeno nada fortuito que durante casi una década vino a recordar a los valencianos la pantomima que estaban viviendo en aquellos tiempos electorales. Como algunos recordarán a la muerte del dictador porcino los movimientos ajedrecistas de fascistas, miembros del opus, curas, obispos, aprovechados, nobles, falangistas, ricos, comunistas, etc., fueron inacabables, con el objeto de hacer cuadrar un futuro, que sería venturoso para todos ellos. La confitería estaba abierta y todo el mundo quería su trozo de pastel. Ideólogos de todo pelaje probaban cremas y confites diseñando la que sería la tarta más grande de la historia del país, sí claro: la Democracia.
Era necesario hacer creer a todos que ese camino era el correcto, que nos colocaría a la cabeza de los países más guays del entorno y que para ello era necesario hacer borrón y cuenta nueva con el pasado, y mirar al futuro, por supuesto confiando plenamente en nuestros políticos, mártires abnegados y sacrificados por nuestro bienestar. Huelga decir que de allí no se movió nadie, todos los que eran durante el régimen siguieron siendo durante la transición, algunos cambiados de sitio, con nomenclaturas nuevas que pronto serían asimiladas por el vulgo. La gran mojiganga estaba en marcha y caminaba triunfante hacía las mismas poltronas de las que se habían levantado para airear sus gordos traseros.
En esa tesitura, un joven inconformista, luchador y descreído de todo, viendo lo que se le venía encima decidió fundar un partido político que sirviera para recordar a todos el circo en el que estaban inmersos, por supuesto dicho partido jamás fue reconocido, y hay que decir que ni tan siquiera fue inscrito, lo que da una idea del esfuerzo que aquel joven y sus colaboradores hicieron durante años para que casi todo el mundo se enterara de la existencia del P.A.R.R.Ú.S. el único partido que era un entero.
Hipólito Carmona Tajuelo, alter ego de Manolo “el Bigotes” creador, ideólogo y mano ejecutora de tamaña idea. Fue él, y solo él quién inventó y llevo a cabo la genialidad más grande que se había visto hasta entonces, fueron muchos los colaboradores, encargados de distribuir, de realizar pintadas, de postular el ideario del partido, cuyo fin no era otro que ridiculizar, y hacer ver al pueblo el berenjenal en el que estaban metidos, y lo que pretendían hacer con ellos. Pero el celebro de la operación fue Manolo, su sentido del humor y su mala leche.
Hipólito comenzó una campaña de publicidad donde la comicidad, la ironía, y el descrédito estaban asegurado, cientos de eslóganes, cientos de pintadas todas ellas empapadas de lucidez, miles de pegatinas. Y montones de cartas enviadas a empresarios, políticos, ayuntamientos, juntas falleras y comercios (El corte Inglés, Mercadona, Danone, Seguros Ocaso) se escenificaron sobornos a políticos locales mediante el envío de billetes de cien pesetas en sobres con el membrete del partido, siempre con la intención última de sacarles los colores a todos los componentes de aquella sociedad valenciana rancia y pestilente, remedo de una España tradicionalista.
PARTIDO ANACORETA REVOLUCIONARIO RECONSTITUIDO UNIVERSALMENTE SALIDO, perteneciente a la Internacional N.A.B.O:
NACIONES ANACORETAS BENEMERITAMENTE OBTUSAS
En su codiciado carné figuraba un extracto de sus acuerdos:
RELIGIÓN.- Nos cagamos en dios y su madre.
ECONOMÍA.- Bueno, bonito y barato.
SEXO.- Hermafroditismo.
CULTURA.- Toros, fumbol y breake dance.
MILITARISMO.- Cerdos y bellotas.
ECOLOGÍA.- Quema tu pino….si quedan.
TRABAJO.- El paro es el estado ideal de la persona.
TERRORISMO.- Entre terror y terrorismo preferimos a los mismos.
FEMINISMO.- Contra el machismo feminista trasnochado.
ENSEÑANZA.- Analfabetismo integral.
MUERTE.- Lo único que tenemos claro.
Hay testimonios que afirman que durante unas elecciones municipales en Valencia, en varios municipios se contabilizaron gran cantidad de votos al P.A.R.R.Ú.S. Cuenta Hipólito Carmona que increpado por el alcalde de su pueblo sobre la autoría de esos votos le contestó: yo no voto ni a mi propio partido.
¿Se imaginan que hubiera pasado si la creación de un partido así hubiese sido a nivel nacional? Habría que preguntarse dónde estaba la línea roja que aquellos fascistas y ladrones no estaban dispuestos a dejar cruzar. Pasados los años aquella iniciativa se me antoja como una genialidad necesaria, un primer paso para mediante una abstención colectiva desbaratar la tramoya de una falsa democracia que nos ahoga y nos exprime durante toda la vida. Me parece necesario recordar aquí ideas como estas para que no caigan en el olvido, para que quizás, algún día, alguien recoja el testigo y mediante el humor y la risa, de con la llave para desenmascarar a los mangantes que nos gobiernan.
¡VIVA EL P.A.R.R.Ú.S.!
Dedicado a Gladys del Estal, ecologista asesinada por el cerdo benemérito condecorado José Martínez Salas.

Del blog La conjura contra el necio


























Entre los años 1976 y 1988 explotó en Valencia, como si de pólvora se tratara, un partido que no era un partido, era un entero: El P.A.R.R.Ú.S (Partido Anacoreta Revolucionario Reconstituido Universalmente Salido).
El P.A.R.R.Ú.S fue una iniciativa pionera en nuestra ciudad de lo que mucho más tarde se ha dado a conocer como guerrilla de la comunicación, contrapublicidad u otros apelativos aún más rimbombantes y post modernos, pero que liga la acción crítica con el humor, la imaginación y el disfrute de la lucha.
El P.A.R.R.Ú.S. invadió la ciudad con más de quinientos modelos de panfletos, que ponían patas arriba al clero, a los políticos, al mundo fallero, a la campaña electoral, a jueces, a militares, a policías, a tricornios, a blaveros, a la maredegüeta, a botiguers y a botiflers , a la pareja, a los partidos y, en general, a la estulticia universalizada.
Redactó cientos de cartas que mandó escrupulosamente a políticos, falleros, ayuntamientos, comercios y empresas (El Corte Inglés, Mercadona, Danone, El Ocaso y a un interminable etcétera).
Eran los tiempos de las primeras elecciones nacionales y municipales, de la primera visita del papa, la campaña contra la OTAN, contra la central de Cofrentes, los nacionalismos con o sin azul. El P.A.R.R.Ú.S. no dejó títere con cabeza, su ingente actividad tuvo repercusión en los medios escritos como Levante, Cartelera Turia, Qué y Dónde, El Jueves…
El P.A.R.R.Ú.S. dedicó esfuerzo y constancia en devolverle a la sociedad valenciana su imagen esperpéntica reflejada en el espejo de la ironía. Ironía a raudales y de todas las clases, inteligente, zafia, chabacana, finísima, irreverente, aterciopelada…
Sus armas, la ironía y el humor, se fundieron en una, el arma de dar por el culo al poder en todas sus vertientes, este tipo de armas sabido es que no lo matan, pero lo dejan maltrecho y en evidencia delante de la gente.
El fabricante de aquellas bombas cargadas con acre ironía y detonadas con humor corrosivo que inundaron los despachos y las aceras en la Valencia de aquellos años, no fue otro que Manuel Ramírez, arropado, eso sí, por un puñado de fieles compañeros, que hicieron que esta ciudad en plena transición fuera menos gris, menos tediosa que lo que es ahora en plena democracia.
Vaya con esta exposición nuestro reconocimiento a ellos, a ellas, y a él, al Bigotes.
«El Hilo Rojinegro. Experiencias libertarias en la España posfranquista (València, c. 1968-1990)» Tesis Doctoral de Vicent Bellver, diciembre 2018:





«El Hilo Rojinegro. Experiencias libertarias en la España posfranquista (València, c. 1968-1990)» Tesis Doctoral de Vicent Bellver, diciembre 2018.
https://www.grupotortuga.com/El-P-A-R-R-U-S-aquel-partido
https://wordpress.com/post/nodo50org.wordpress.com/413

































«El Hilo Rojinegro. Experiencias libertarias en la España posfranquista (València, c. 1968-1990)» Tesis Doctoral de Vicent Bellver, diciembre 2018.

L´ATENEU DE MARXALENES
El 23 de agosto de 1979, hace 25 años, sufrió un atentado fascista l´Ateneu Llibertari Marxalenes-Parreta. La única noticia que sobre este atentado se publicó, apareció en la revista «Valencia Semanal» nº 85, de fecha 2 a 9 de septiembre de 1979. A continuación ofrecemos un extracto de la misma, aunque algunos datos están desfasados hoy en día:
«Marxalenes, una barriada con más de 25.000 habitantes, se encuentra situada entre Benicalap y principio de la Avda. Burjassot. Hoy día es un barrio-dormitorio más, por supuesto falto de servicios -especialmente de guarderías- y que sufre la agresión de la fábrica de Cementos Turia. La Asociación de Vecinos ya presentó en su día al Ayuntamiento un amplio dossier sobre la problemática vecinal. Hace dos años y medio surgió una iniciativa cultural: l´Ateneu Llibertari. Querían cubrir el vacío que en el campo cultural no ocupaban las asociaciones. Comenzaron montando una guardería, consiguieron organizar una hemeroteca y una biblioteca. Se celebraron sesiones de Cine-Club todas las semanas. Había un colectivo naturista y otro ecologista. Hasta editaban la revista Crisálida. Últimamente pintaron unos murales antinucleares (y ese día tuvieron un tropiezo con los chicos de la extrema derecha). El día 23, a las 4 de la madrugada, se declaró un incendio en el local de l´Ateneu. Al entrar los bomberos se vio que los daños eran importantes, declarándose el edificio inhabitable. Estuvo a punto de arder toda la manzana, puesto que la conducción de gas pasaba por encima. Se hundió la parte trasera. Según la policía, se trató de un cortocircuito. Pero lo que no se explica es la aparición de pintadas de la Triple A y las cruces gamadas, el amontonamiento de los muebles y libros, etc. Los daños asciendieron a 900.000 pesetas.
Los daños, a parte de los económicos, fueron de otro tipo: La guardería gratuita, llevada por maestros de ideas libertarias, dejó de funcionar. La biblioteca, con libros cedidos por viejos combatientes anarquistas, con algunos ejemplares de finales del siglo XIX y primeros del XX, quedaron hechos cenizas. Las sesiones de Cine-Club en el barrio se terminaron y la revista Crisálida, de la cual sólo se imprimió el nº 0, pasó a mejor vida. Y aún hubo suerte, porque encima de l´Ateneu vivía una pareja de ancianos que ese día estaban en casa de unos familiares, si no hoy estaríamos hablando de muertos. Lo único que continuó fue el colectivo ecologista, que pasó a formar parte del GEL (Grupo Ecologista Libertario).»
Tuvieron que pasar varios años, hasta 1982, en que empezó a funcionar otro Ateneo Libertario en Valencia; el Ateneu Llibertari Progrés, en el barrio del Cabanyal… Pero esa ya es otra historia.
Ramón
Revista Al Margen, Invierno 2004




Revista Bicicleta nº 20, octubre 1979